Publicamos el texto leído en la protesta del 21 de abril denominada QUEMA LA USURPACIÓN, organizada por el Comité de Ayuda y Libertad del Centro Residencial La California. El texto fue elaborado por René Cedillo, quien es el Coordinador de dicho comité.
Hoy vengo a confesarme antes de que me convierta en cenizas. Y lo hago consciente del daño que le he causado a este hermoso pueblo de Bolívar. Sí, ese héroe que a cada rato menciono pero para engañar, manipular y hacer creer que sigo los ideales del libertador de 5 naciones. Aunque es Domingo de Resurrección, no pienso resucitar, porque sé que ustedes desean que no vuelva más.
En estos últimos años son muchos los males que he cometido. Uno de ellos es que he usurpado un cargo. Lo he hecho sin contar con el apoyo de la soberanía popular. De ella me he burlado varias veces y he colocado en cargos de elección a todos mis secuaces para que sigan saqueando los dineros de la patria. En la Presidencia, en la mayoría de las gobernaciones y alcaldías, en casi todos los parlamentos regionales y los concejos municipales estoy presente. La usurpación es total. Por eso sé que al quemarme hoy también están quemando a los mafiosos y cómplices que me acompañan desde hace años.
En el ejercicio ilegítimo del poder he cometido muchas tropelías. Destaca la represión y la masacre. No puedo olvidar como en 2014 ordené la represión a las manifestaciones populares y democráticas encabezadas por los estudiantes. El saldo fue más de 40 personas asesinadas. Y en el 2017, año de la segunda rebelión democrática del siglo XXI en Venezuela, fui mucho más sanguinario, más cruel, pues la represión ordenada por mi arrojó el saldo de más de 150 personas asesinadas, además de miles de presos políticos que se han generado durante mi mandato (no es gobierno, yo lo que hago es mandar, pero no gobernar).
En 2018 di el visto bueno para que se diera La Masacre de El Junquito, donde cayeron masacrados, con tiros de gracia incluidos, Oscar Pérez y sus compañeros. Ellos querían que ya no siguiera usurpando el poder, y no podía permitirlo.
Pero mis tropelías no solo fueron en el terreno represivo. También generé pobreza. Millones de personas se encuentran desnutridas, enfermas, sin medicinas y pare de contar. Esto ha traído como consecuencia que más de 4 millones de personas hayan emigrado del país, especialmente jóvenes que no encuentran un futuro promisorio en su país.
Mención aparte merece mi acción en el terreno económico. He destruido el aparato productivo. Todo lo que se consume es importado. Tenemos la mayor inflación del planeta. He incrementado como nadie la deuda externa. He permitido que intereses extranjeros priven sobre el interés nacional. Entregué nuestras riquezas a chinos, rusos, cubanos, iraníes, entre otros, y sigo haciéndolo.
Mi última hazaña ha sido dejar al país en oscuras e imponer el racionamiento eléctrico. Menos a Caracas, porque si lo hago una rebelión popular me sacaría del poder. Como mi antecesor no hizo nada para mejorar el sistema eléctrico nacional, yo sigo su ejemplo, pero dejando en penumbras a todos, incluyendo a los pocos que aún creen en mí y me apoyan.
Bueno, estos son mis principales pecados, mis mejores traiciones. Y por ellas me queman hoy. Me quema el fuego de la democracia, el calor de un pueblo rebelde que quiere bienestar y progreso. Yo estoy consciente del rechazo que tengo. Por eso deseo que el próximo año no me quemen. Porque por el camino que van ustedes, seguramente ya no habrá más usurpación en Venezuela. Adiós
René Cedillo
@ReneCedilloR

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